Cuando una pareja con hijos se separa, surge una de las preguntas más dolorosas: ¿con quién se quedan los niños? En el Perú, la respuesta no se decide por capricho ni por quién tiene más dinero, sino por un principio que rige todo: el interés superior del niño. Te explicamos cómo funciona la tenencia y el régimen de visitas.
¿Qué es la tenencia?
La tenencia es el derecho y deber de tener a los hijos bajo el cuidado cotidiano. Puede ser ejercida por uno de los padres (tenencia monoparental) o compartida por ambos, que es una modalidad que la ley promueve cuando las condiciones lo permiten.
Base legal: Código de los Niños y Adolescentes.
¿Qué evalúa el juez para decidir?
El juez no busca "premiar" a un padre y "castigar" al otro. Busca lo mejor para el niño. Para ello valora, entre otros:
- El vínculo afectivo del menor con cada progenitor.
- La estabilidad que cada uno puede ofrecer (entorno, rutina, escuela).
- La disposición de cada padre para garantizar el contacto del hijo con el otro.
- La opinión del menor, según su edad y madurez.
Separarse no significa perder a los hijos. El progenitor que no ejerce la tenencia siempre conserva su derecho a estar con ellos a través del régimen de visitas. La ley protege el vínculo con ambos padres.
El régimen de visitas
Cuando la tenencia la ejerce uno de los padres, se establece un régimen de visitas para el otro: días, horarios y modalidades para mantener el vínculo (fines de semana alternos, vacaciones, fechas especiales, etc.). Este régimen puede acordarse entre las partes o fijarlo el juez, y también puede ejecutarse si se incumple.
La tenencia compartida
Cada vez más valorada, la tenencia compartida busca que ambos padres sigan involucrados activamente en la crianza pese a la separación. No siempre es posible —depende de la relación entre los padres, la cercanía de domicilios y la estabilidad para el niño—, pero cuando se dan las condiciones, suele ser la opción más sana para los hijos.
¿Se puede cambiar una tenencia ya definida?
Sí. Si cambian las circunstancias o se acredita que la situación actual perjudica al menor, puede solicitarse la variación de tenencia. Nuevamente, el criterio será siempre el interés superior del niño.
Consejo final
En los temas de tenencia, la estrategia y la forma de presentar el caso son determinantes. Priorizar el bienestar del niño, documentar el vínculo y actuar con serenidad —evitando usar a los hijos como herramienta de conflicto— no solo es lo correcto: también es lo que el juez valora. Una buena asesoría te ayuda a proteger a tus hijos y tu relación con ellos.
Este artículo es informativo y general; no constituye asesoría legal para un caso concreto. Cada situación familiar tiene particularidades. Para orientación sobre tu caso, agenda una consulta con nuestro estudio.